domingo, 1 de agosto de 2010

EL ANACORETA


Se cuenta lo siguiente de un viejo anacoreta o ermitaño, es decir, una de esas personas que por amor a Dios se refugian en la soledad del desierto, del bosque o de las montañas para solamente dedicarse a la oración y a la penitencia. Se quejaba muchas veces que tenía demasiado quehacer.



La gente preguntó cómo era eso de que en la soledad estuviera con tanto trabajo.



Les contestó: "Tengo que domar a dos halcones, entrenar a dos águilas, mantener quietos a dos conejos, vigilar una serpiente, cargar un asno y someter a un león".



No vemos ningún animal cerca de la cueva donde vives. ¿Dónde están todos estos animales?



Entonces el ermitaño dio una explicación que todos comprendieron. Porque estos animales los tienen todos los hombres, ustedes también.



Los dos halcones, se lanzan sobre todo lo que se les presenta, bueno y malo. Tengo que domarlos para que sólo se lanzan sobre una presa buena, son mis ojos. Las dos águilas con sus garras hieren y destrozan. Tengo que entrenarlas para que sólo se pongan al servicio y ayuden sin herir, son mis dos manos.



Y los conejos quieren ir adonde les plazca, huir de los demás y esquivar las cosas difíciles. Tengo que enseñarles a estar quietos aunque haya un sufrimiento, un problema o cualquier cosa que no me gusta, son mis dos pies.



Lo más difícil es vigilar la serpiente aunque se encuentra encerrada en una jaula de 32 varillas. Siempre está lista por morder y envenenar a los que la rodean apenas se abre la jaula, si no la vigilo de cerca, hace daño, es mi lengua.



El burro es muy obstinado, no quiere cumplir con su deber. Pretende estar cansado y no quiere llevar su carga de cada día, es mi cuerpo.



Finalmente necesito domar al león, quiere ser el rey, quiere ser siempre el primero, es vanidoso y orgulloso, es mi corazón.







de una web amiga: palabrasmas-palabrasmenos.es.tl/CUENTOS.htm










miércoles, 21 de julio de 2010

EL CIELO Y EL INFIERNO

Un guerrero samurai fue a ver al Maestro Espiritual y le preguntó: "¿Realmente existe el infierno? ¿Existe el cielo? ¿Dónde están las puertas que llevan a ellos? ¿Por dónde puedo entrar?".

Como todo guerrero, no tenía astucia, ni matemáticas en su mente; sólo conocía dos cosas: la vida y la muerte. Él no había acudido ante el Maestro a aprender ninguna doctrina; sólo quería saber dónde estaban las puertas para poder evitar la del infierno y entrar en el cielo.

Calmadamente, el Maestro le respondió de una manera que sólo un guerrero podía haber entendido.
"¿Quién eres?", le preguntó.

"Soy un samurai".
Entonces el Maestro le dijo:



"En Japón, ser un samurai es algo que da mucho prestigio. Quiere decir que eres un guerrero perfecto, un hombre que no dudaría un segundo en arriesgar su vida".

"Soy un samurai, un jefe de samuráis. Hasta el Emperador mismo me respeta".

Tras escucharlo, el Maestro se rió y luego dijo:
"¿Un samurai, tú? Pareces más bien un mendigo, un pelele".
Al oír aquello, la soberbia y el orgullo del samurai le hicieron sentirse herido y olvidó para qué había ido. Inmediatamente sacó su espada y ya estaba a punto de matar al Maestro cuando éste le dijo:

"Estás a la puerta del infierno. Tu espada, tu ira, tu ego, te abren la puerta".

Inmediatamente el samurai entendió. Puso de nuevo la espada en su cinto y el Maestro dijo:

"Aquí se abren las puertas del cielo. El cielo y el infierno están dentro de ti. Ambas puertas están dentro de ti".

 Cuando te comportas de forma inconsciente, estás a las puertas del infierno; cuando estás alerta y consciente estas en las puertas del cielo. La mente es el cielo, la mente es el infierno y la mente tiene la capacidad de convertirse en cada uno de ellos. Pero la gente sigue pensando que esas puertas existen en alguna parte, fuera de ellos mismos… El cielo y el infierno no están al final de la vida, están aquí y ahora. A cada momento las puertas se abren…en un segundo se puede ir del infierno al cielo, o del cielo al infierno.







viernes, 16 de julio de 2010

¡EL BAMBU JAPONES!














No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, un buen abono y riego.
También es obvio que quien cultiva la tierra no se detiene impaciente frente a la semilla sembrada, y grita con todas sus fuerzas:

¡Crece, maldita seas!





Hay algo muy curioso que sucede con el bambú y que lo transforma en no apto para impacientes:
Siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla constantemente.
Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles.
Sin embargo, durante el séptimo año, en un período de sólo seis semanas la planta de bambú crece ¡más de 30metros!




¿Tardó sólo seis semanas crecer?





No, la verdad es que se tomó siete años y seis semanas en desarrollarse.
Durante los primeros siete años de aparente inactividad, este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento que iba a tener después de siete años.

Sin embargo, en la vida cotidiana, muchas personas tratan de encontrar soluciones rápidas, triunfos apresurados, sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo.
Quizás por la misma impaciencia, muchos de aquellos que aspiran a resultados en corto plazo, abandonan súbitamente justo cuando ya estaban a punto de conquistar la meta.

Es tarea difícil convencer al impaciente que sólo llegan al éxito aquellos que luchan en forma perseverante y saben esperar el momento adecuado.
De igual manera es necesario entender que en muchas ocasiones estaremos frente a situaciones en las que creemos que nada está sucediendo.
Y esto puede ser extremadamente frustrante.
En esos momentos (que todos tenemos), recordar el ciclo de maduración del bambú japonés, y aceptar que en tanto no bajemos los brazos -, ni abandonemos por no "ver" el resultado que esperamos-, si está sucediendo algo dentro nuestro: estamos creciendo, madurando.
Quienes no se dan por vencidos, van gradual e imperceptiblemente creando los hábitos y el temple que les permitirá sostener el éxito cuando éste al fin se materialice.
El triunfo no es más que un proceso que lleva tiempo y dedicación.

Un proceso que exige aprender nuevos hábitos y nos obliga a descartar otros.

Un proceso que exige cambios, acción y formidables dotes de paciencia.
Tiempo... Cómo nos cuestan las esperas, qué poco ejercitamos la paciencia en este mundo agitado en el que vivimos...

Apuramos a nuestros hijos en su crecimiento, apuramos al chofer del taxi... nosotros mismos hacemos las cosas apurados, no se sabe bien por qué...

Perdemos la fe cuando los resultados no se dan en el plazo que esperábamos, abandonamos nuestros sueños, nos generamos patologías que provienen de la ansiedad, del estrés...

¿Para qué?
Te propongo tratar de recuperar la perseverancia, la espera, la aceptación.

Si no consigues lo que anhelas, no desesperes... quizá solo estés echando raíces....

 
Autor desconocido







jueves, 15 de julio de 2010

¡ESTO TAMBIEN PASARA!


Varias son las versiones de esta historia, ahora escribo aquella que mejor recuerdo:
En nuestro tradición se relata que cuando el rey David se encontraba en los umbrales de la muerte, llamó a su hijo y sucesor, Salomón, para la despedida final. Salomón era joven, inexperto y estaba muy preocupado por la corona que pronto sería suya. Le rogó a su padre que le dejara algo que pudiera serle de ayuda en tiempos de crisis. Su padre le dio un joyero que contenía un anillo. "Cuando te encuentres en aprietos", dijo David, "abre este estuche y mira la inscripción del anillo. Pero cuando te encuentres en la cima del bienestar, vuelve a abrirla y entonces mira la cara interna del anillo. Que Dios sea contigo, hijo mío". Y murió.

Los años pasaron y Salomón se encontró asediado por problemas graves, de todo tipo y color. Incluso estuvo separado de su cargo de rey por un tiempo.

Salomón estaba abatido y apesadumbrado cuando recordó el consejo de su padre y abrió el joyero. En la cara del anillo leyó las palabras hebreas: Gam ze iaavor que significan "Esto también pasará". Se sintió profundamente reconfortado por el mensaje y volvió a tomar el control de su destino con confianza y decisión. Se superaron los obstáculos. Se disipó la rebelión. Luego comenzó una época de auge y florecimiento sin igual, a raudales se incrementaban sus riquezas y hacía gala de su sabiduría. Tener tanto poder era otro logro supremo que enriquecía el orgullo de Salomón y aumentaba su sensación de ser invencible. Pero, no olvidó abrir el joyero, extraer el anillo, mirar la inscripción grabado en su interior y leyó: "Gam ze iaavor" , "Esto también pasara". También la riqueza, la fama, la gloria, la pompa, todo el lujo pasaría.

Y así fue como Salomón se convirtió realmente en el ser humano más sabio de todos los tiempos.

El mensaje de la historia es sencillo de comprender: todo lo de este mundo pasa, tanto lo que sentimos como bueno, y aquello que sentimos como malo. Lo importante está en no quedarse empantanado en el mundo de las sensaciones, en el fugaz destello del placer o del dolor, sino que el triunfo se encuentra en ver más allá, en lo que es eterno y no efímero, y concentrarse en trabajar por llegar a ser la mejor persona que podamos llegar a ser.



Del profesor Jehuda Ribco



sábado, 10 de julio de 2010

DEL PENSAMIENTO SOCIAL


Es muy cortito, tremendamente claro y se aplica 100% a nuestra realidad social:


“Subsidios” “Planes Trabajar” “Jefes y Jefas de familia” “Prebendas Políticas”, etc..etc..

                                                    Pensamiento de A.Rogers (1931)



Todo lo que una persona recibe sin haber trabajado para obtenerlo, otra persona deberá haber trabajado para ello, pero sin recibirlo..



El gobierno no puede entregar nada a alguien, si antes no se lo ha quitado a alguna otra persona.



Cuando la mitad de las personas llegan a la conclusión de que ellas no tienen que trabajar porque la otra mitad está obligada a hacerse cargo de ellas, y cuando esta otra mitad se convence de que no vale la pena trabajar porque alguien les quitará lo que han logrado con su esfuerzo, eso... mi querido amigo...


                   ..es el fin de cualquier nación.


                “No se puede multiplicar la riqueza dividiéndola”.






Dr. Adrian Rogers, 1931

jueves, 8 de julio de 2010

9 DE JULIO FEDERAL


9 DE JULIO FEDERAL  Decreto de 1826 , Decreto de 1835

DECRETO
DECLARANDO FERIADO EL ANIVERSARIO DE LA INDEPENDENCIA
Buenos Aires, julio 6 de 1826
Art. 1. El día 9 de julio, aniversario de al independencia de la Provincias Unidas, será feriado.
2. Las demostraciones públicas que en él se hagan, se reducirán á las tres salvas de costumbre de la fortaleza, baterías y escuadra nacional, con iluminación en la víspera y en el día.
3. Comuníquese a quienes corresponde y dése al Registro Nacional.- (Registro Nacional, Libro 2.)

Nótese que durante la época rivadaviana, en el decreto de 1826, se lo declara "Feriado" y limita los demostraciones del aniversario de la independencia, las que "se reducirán a las tres salvas de costumbre...". El Decreto de 1826 minimiza el aniversario de la Independencia, a "fiesta de segunda" en relación a Mayo... Seguramente, por el agregado que le hicieron al Acta del 9 de Julio; el Acta de la Independencia dice: independencia "de Fernando VII, sus sucesores y metrópoli" . Diez días después, el 19 de julio le agregaron "y de toda otra dominacion extanjera". Esto, sin dudas, debe haber provocado un principio de úlcera a los patrones de don Bernardino y compañía.
Sin embargo en la época rosista, en el decreto de 1835, se lo declara "Fiestas Solemne" se le da mayor importancia que en aquél.
DECRETO (1)
DECLARANDO FIESTA SOLEMNE EL DÍA 9 DE JULIO
¡VIVA LA FEDERACIÓN!



Buenos Aires, Junio 11 de 1835
Año 26 de la Libertad, 20 de la Independencia,y 6 de la Confederación Argentina
Art. 1. En lo sucesivo el día 9 de Julio será reputado como festivo de ambos preceptos, del mismo modo que el 25 de Mayo; y se celebrará en aquel misa solemne con Te Deum en accion de gracias al Ser Supremo por los favores que nos ha dispensado en el sosten y defensa de nuestra independencia politica: en la que pontificará, siempre que fuese posible, el muy reverendo Obispo Diocesano, pronunciándose tambien un sermon análogo á este memorable día.
2. En la víspera, y el mismo día 9 de Julio, se iluminará la ciudad, la Casa de Gobierno y demas edificios públicos, haciéndose tres salvas en la Fortaleza y buques del Estado, según costumbre.

3. Queda sin ningun valor ni efecto el decreto de 6 de Julio de 1826, en la parte que estuviese en oposicion con el presente.
4. Comuníquese y publíquese según corresponde,— (Registro oficial, libro 14).
(1) (Recopilación de las Leyes y Decretos promulgados en Buenos Aires, desde el 25 de Mayo de 1810, hasta fin de diciembre de 1835. Imprenta del Estado. Buenos Aires, 1836; págs. 1.280 a 1.281. Arch. Fundación "Dr. RAMÓN CARRILLO"). Nótese que la fecha del DECRETO es coincidente con el 255º Aniversario de la Fundación de la Ciudad de Buenos Aires.
Fuentes:
- Obra citada. Gentileza de la Fundación Ramón Carrillo
- La Gazeta Federal www.lagazeta.com.ar

miércoles, 23 de junio de 2010

VICENTE GONZALEZ
















El Carancho del Monte

No tenemos un retrato de Vicente Gonzalez, pero algunos testimonios lo describen “de nariz aguileña y ojos penetrantes”, loque le hizo ganar el mote de “Carancho del Monte”, circunstancia que lejos de ofenderlo, lo tomó con humor. Él mismo, en carta a Rosas, le expresa de puño y letra:
“Que el rey nuestro señor, se ha servido hacerme marqués de la Calavera y majestad Caranchísima de la Guardia del Monte. Prevengo esto porque ignoro si V.E. ha hecho el debido reconocimiento en el ejército de su mando”.
A su vez Rosas, siguiendo la humorada de Vicente González, el 1° de noviembre de 1833, en carta desde el río Colorado durante la Expedición al desierto, luego informarlo y aconsejarle sobre de distintas cuestiones, se despide de don Vicente:
“Con mis voto por su salud, y expresiones al Marqués de las Calaveras y Majestad Caranchísima, reciba V. el cariñoso a Dios de su amigo, Juan Manuel de Rosas” (Cartas de J.M.de Rosas, t.I.p.310)
Vicente González nació a finales del siglo XVIII en Montevideo, siendo hijo de Roque González, antiguo funcionario de las cajas reales.
Hizo sus primera armas durante las invasiones inglesas, dedicándose luego a su profesión de sastre, hasta que en 1811 se incorpora nuevamente a las armas en el ejército sitiador de Montevideo.
Nombrado capitán de milicias en 1811, acompaña al entonces coronel Rondeau en la campaña del ejercito del Norte, jefe del Regimiento de Dragones. En 1821 pide la baja del ejército y en 1824 es “pulpero” y Juez de Paz de San Miguel del Monte.
A partir de entonces actúa como representante político de Juan Manuel de Rosas, con quien mantuvo una fiel amistad y frondosa correspondencia.
La opinion de Saldías
El Dr. Adolfo Saldías, dice de él:
“Franco, bondadoso y servidor de quien lo necesitase, se trajo la buena voluntad acariñada de los habitantes de la campaña donde residía. Esto no obstaba a que su propia autoridad practicase una limpieza policial en los vecindarios, engrosando el regimiento que mandaba, con los vagos y mal entretenidos que le temían, y quienes encontrando en el óvalo largo y descarnado, en la nariz encorvada y puntiaguda y en los ojos vivos y penetrantes de D. Vicente, los perfiles característicos del carancho, dieron en llamarle “Carancho del Monte”; apodo pintoresco que variaban algunos de sus íntimos llamándole familiarmente “Don Carancho”, sin que por esto ni por cosas mayores se alterase la habitual bonhomía de D. Vicente”.


The Mount Carancho

We have a portrait of Vicente Gonzalez, but some accounts describe him "an aquiline nose and piercing eyes," foulbrood earned him the nickname "Carancho del Monte", a fact that far from being offended, took it with humor. He himself, in a letter to Rosas, he expresses in his own handwriting:
"That the king our lord, has served me Marquis of Skull and majesty Caranchísima Guard Mount. Warn that because I know not whether V.E. has been duly recognized in the military under his command. "
Rosas in turn, following the joke of Vicente González, 1 November 1833, in a letter from the Colorado River during the expedition to the desert, then inform and advise on various issues, says goodbye to Don Vicente:
"With my vote for her health, and expressions to the Marquis of Calaveras and Caranchísima Majesty, receive V. the loving God of his friend, Juan Manuel de Rosas "(Letters of JMde Rosas, tIp310)
Vicente Gonzalez was born in the late eighteenth century in Montevideo, the son of Roque Gonzalez, a former official of the royal coffers.
He made his first weapons during the British invasion, dedicated to his profession then tailor, until in 1811 he joined arms again in the besieging army of Montevideo.
Appointed captain of militia in 1811, he accompanied the then-colonel in the campaign Rondeau Northern Army, chief of Dragoons. In 1821 calls for the army and in 1824 was "grocer" and Justice of Peace of San Miguel del Monte.
From then acts as the political representative of Juan Manuel de Rosas, who remained a faithful friend and leafy correspondence.
The opinion of Saldías
Dr. Adolfo Saldías, says of him:
"Franco, kind and server who needed it, was brought mite goodwill of the inhabitants of the campaign where he lived. That did not prevent his own authority police practiced cleansing in neighborhoods, swelling the regiment under his command, with the vague and ill entertaining than feared, and those found in the oval long and skinny, nose and curved and pointed lively and penetrating eyes of D. Vicente, the profiles characteristic of carancho, were to call him "Mount Carancho" colorful nickname varying some of his close family-calling him "Don Carancho" without this or that greater things were altered by the usual bonhomie of D. Vicente. "